TAN PRESENTE
Es bueno no olvidar el lugar desde los que partimos, para no perder la perspectiva. Es triste cuando recordamos los lugares por los que transitamos y nos damos cuenta de que hay días en los que pareciera que seguimos viviendo ahí, en uno de esos rincones de hace algunos años, cuando llorábamos solos.
ABRIL DE 2004
"...Me agobia.
No tiene nombre, ni teléfono.
No puedo pegarle, ni gritarle...
...me vuelve loca, me cansa, me distrae.
No está en mi cabeza,
ni en mi pecho,
ni en mis piernas...
¡Está en todos lados!
Nació conmigo y morirá aquí,
adentro, conmigo.
Me cansa, no me da respiro.
Es una sensación de futilidad,
de tristeza, de duelo interminable,
de desamor, de desarraigo,
de muerte constante, de miedo...
¡De miedo!
De espera insoportable.
Si no existiera, sería libre.
Me ata, me hace llorar...."


0 Comments:
Postar um comentário
<< Home